martes 17 de junio de 2008

Silencio

Contaban en el pasado una historia tan bella que hoy callan.
Cantaba alegre mientras las hojas caían.
Corría desenfrenadamente hacia lo inexplorado,
saltaba tan alto y caía tan bajo.
Respiraba tan profundo y exhalaba tormentas.
Se lo pasaba errando y se arrepentía muchas veces,
tanto lloraba como reía, sufría y disfrutaba.
Hoy, no. Ya es otro.
Los años jubilosos se han ido y del pasado no queda más que una manta sobre sus rodillas. Y los recuerdos.
No existe nadie que rescate sus aventuras.
Hoy es un anciano que descansa sentado junto al crepitar del fuego que se consume, tal como él.